EQUIPO NECESARIO PARA UN VIAJE FOTOGRÁFICO
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EQUIPO NECESARIO PARA UN VIAJE FOTOGRÁFICO

Después de toda una vida viajando de un lado para otro, y media haciéndolo con equipo fotográfico, voy a resumir en este artículo el material imprescindible y el recomendado para un viaje fotográfico, ya que muchas veces he transportado demasiado material que no he utilizado, y en otras ocasiones (normalmente después de un viaje en el que me ha sobrado mucho material), me he quedado corto y me he arrepentido.

Lo primero que debemos analizar es el tipo de fotografía que vamos a realizar: de naturaleza, urbana, callejera, de retrato, macro, nocturna, etc. Esto es muy importante en cuanto a la selección de objetivos que vamos a llevar en nuestro equipaje, para que se ajuste lo más posible a las necesidades de la fotografía, pero también en relación al peso que transportaremos en nuestra mochila (si vamos a hacer largas rutas de trekking o hiking llevaremos equipos reducidos). Además, y no menos importante, deberemos tomar la decisión de si necesitaremos flash para nuestras fotografías objetivo o podremos pasar sin él.

Copyright © Javier Alonso Teresa

Material básico para un viaje fotográfico:

  • Cámara: Obviamente sin ella todo lo demás carece de importancia. No está de más comprobar si hay alguna actualización para nuestra cámara o, si es necesario, limpiar el sensor en una tienda de confianza (si aparecen en las fotografías manchas en los mismos sitios, significa que debes limpiar el sensor). Aunque si no te da tiempo, siempre podrás corregirlo en la post-producción.
  • Baterías: Siempre es recomendable (por no decir imprescindible) llevar más de una, y a ser posible originales, ya que dan mejor resultado y son más fiables. Si además el viaje es a destinos fríos (como nuestro Workshop de Auroras Boreales), lo ideal es llevar al menos 3 baterías, ya que el frío las agota más rápido y haremos largas exposiciones, que también aumenta el consumo de la cámara.
  • Tarjetas de memoria: Igual que las baterías, es recomendable llevar varias tarjetas por dos motivos: uno, por tener mayor capacidad de almacenamiento para el viaje, y dos, para repartir las imágenes entre varias tarjetas, de manera que si una se pierde o se estropea, no perdamos todo el material de ese viaje tan esperado. Por eso recomiendo llevar más tarjetas medianas que pocas grandes. Otra opción muy aconsejable es (en las cámaras que lo permiten), grabar todas las fotografías en dos tarjetas simultáneamente, para tener una copia de seguridad.
  • Cargador de baterías: Que no se nos olvide el cargador, ya que habrá destinos en los que nos sea muy difícil o imposible encontrar uno para comprar.
  • Adaptador de enchufe: Si es diferente al de nuestro país de origen.
  • Trípode: ¿Lo vas a necesitar? Esta es una de las preguntas más difíciles de responder antes de iniciar un viaje, y es que transportar el trípode y no usarlo da bastante rabia. Si vas a hacer fotografía de naturaleza y buscas el efecto seda del agua, o fotografías nocturnas de la vía láctea y las estrellas (como en nuestro Workshop Fotográfico de Marruecos), de las Auroras Boreales, etc., entonces sí que tendrás que llevarlo, pero si no es así, es muy probable que puedas prescindir de este accesorio algo incómodo de transportar, y viajar más ligero.

Copyright © Javier Alonso Teresa

 

  • Objetivos: Esta es una de las elecciones más delicadas y dependerá del viaje que vayas a realizar, pero también del material que tengas disponible.

La primera clasificación la haremos entre objetivos fijos (que dan mayor calidad de imagen) y objetivos con zoom (que son más versátiles).

Objetivos con zoom:

Angulares: Hasta 35 mm (16-35 mm por ejemplo), son muy recomendables para fotografías de paisaje, ya que, gracias a su gran ángulo de visión, permitirán que gran parte del escenario entre en una sola imagen.

Copyright © Javier Alonso Teresa

Zoom “normales”: entre 35 y 70 mm (24-70 mm por ejemplo), serán los más versátiles para diversas situaciones y tipos de viaje, ya que abarcan las distancias focales más naturales y parecidas a la vista humana (50 mm aproximadamente).

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Teleobjetivos: Más de 70 mm (70-200 mm por ejemplo), adecuados para fotografía de fauna, deportiva, aunque también muy utilizados para retrato y para paisaje. El inconveniente de estos objetivos es el peso, por lo que habrá que pensar bien si lo vamos a necesitar.

Copyright © Javier Alonso Teresa

Además, también existen los llamados ultra angulares, que son objetivos con un ángulo de visión muy forzado y abierto, (tipo ojo de pez), que nos pueden dar un punto de vista atractivo en alguna escena de naturaleza, fotografía de acción o arquitectónica, pero al no ser objetivos que se empleen mucho (ya que su capacidad para “deformar” la realidad resulta atractiva en ocasiones muy concretas), será un peso extra en nuestra mochila para una ocasión muy puntual.

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Por último, los objetivos macro: Muy útiles para viajes de naturaleza en los que tengas como objetivo fotografiar pequeños animales, insectos o plantas.

Copyright © Javier Alonso Teresa

Objetivos fijos:

Como ya hemos comentado, ofrecen mayor calidad de imagen que los objetivos de zoom, por lo que para un viaje en el que el volumen o peso del equipo no sea un problema, sería una buena opción llevar uno. También si vas a hacer un viaje urbano, es muy divertido y enriquecedor “entrenar” fotografiando con un único objetivo fijo de 35 ó 50 mm.

  • Mochila o bolsa de transporte: No menos importante que todo lo anterior, una buena mochila o bolso de transporte nos ahorrará dolores de espalda. Es fundamental que esté bien acolchada, para proteger el material que no estemos utilizando en ese momento. Si además vas a frecuentar zonas muy concurridas en ciudades, la posibilidad de robo no se puede descartar, por lo que recomiendo las mochilas que tienen acceso al equipo por la zona pegada a la espalda, así tu valioso equipo fotográfico estará algo más inaccesibles a las manos ajenas.
  • Filtros de fotografía: Si queremos hacer largas exposiciones a plena luz del día, necesitaremos filtros ND, y para no quemar o dejar demasiado oscura una fotografía de amanecer o atardecer, los filtros ND graduados nos van a facilitar también el trabajo.

Copyright © Javier Alonso Teresa

  • Gamuza de limpieza: Probablemente el accesorio más barato de toda la mochila, y uno de los más útiles cuando se acomoda una gota de agua en medio del objetivo.
  • Cable disparador: Para fotografías de larga exposición es básico que la cámara no se mueva nada, por lo que debemos dispararla remotamente. Aunque las nuevas cámaras incorporan wifi y podemos efectuar el disparo desde nuestro smartphone, gasta mucha más batería que haciéndolo desde el cable o mando.
  • Backup o copia de seguridad: Si el viaje es largo, no está de más llevar un dispositivo para volcar el contenido de las tarjetas de memoria y así disponer de más espacio para seguir haciendo fotos, o simplemente duplicarlo “por si las moscas”. Ahora existen discos duros con wifi, por lo que podremos pasar directamente los archivos desde nuestra cámara.

 

Copyright © Javier Alonso Teresa

 

También debemos tener en cuenta las características del país al que viajemos, ya que si nos desplazamos al Ártico, no podemos olvidarnos de llevar buena ropa de abrigo y botas, y unos guantes que nos permitan manejar la cámara sin necesidad de quitárnoslos.

Pero lo que nunca debe faltar son las ganas de hacer fotografías y, sobre todo, disfrutar de cada momento de ese magnífico viaje. Si tienes alguna duda sobre el material necesario para tu próxima aventura, puedes consultárnoslo y nosotros te aconsejaremos sobre la mejor opción.

 

¿Aún no conoces nuestros viajes fotográficos?

 

 

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