El Ski-Mojo es un exoesqueleto de asistencia física diseñado específicamente para deportes de nieve como el esquí y el snowboard. Funciona como un mecanismo puramente biomecánico —sin baterías ni motores— que se ajusta a las piernas mediante un arnés ligero e irradia soporte hasta la bota. Su objetivo principal es absorber gran parte de los impactos y repartir el peso corporal para reducir de forma drástica la presión sobre las articulaciones y los músculos inferiores.

¿Cómo funciona la tecnología de Ski-Mojo?
El sistema utiliza muelles de compresión de alta resistencia colocados a lo largo de las piernas.
- Reducción de carga (~33%): El exoesqueleto asume aproximadamente un tercio del peso del cuerpo. Esto alivia la exigencia sobre los cuádriceps y comprime mucho menos las articulaciones de las rodillas en cada giro o flexión.
- Absorción de vibraciones e impactos: Actúa como un amortiguador que filtra las irregularidades de la nieve, el hielo y las roderas, evitando que la fuerza del impacto se transmita directamente a la rodilla, caderas o columna.
- Discreción y libertad: Pesa alrededor de 1.5 kg, se adapta debajo del pantalón de esquí habitual y dispone de una palanca de encendido/apagado para activar el mecanismo solo cuando se está en la pista.

Beneficios clave para esquiadores con lesiones o dolor de rodilla
Para las personas que sufren de artrosis, desgaste de cartílago, meniscopatías o secuelas de roturas de ligamentos (como el LCA), el Ski-Mojo ofrece soluciones concretas:
- Reducción inmediata del dolor articular: Al disminuir la presión mecánica en la articulación, se reduce la fricción ósea e inflamación, lo que permite esquiar sin las molestias agudas habituales.
- Protección del Ligamento Cruzado Anterior (LCA): Estudios electromiográficos indican que el dispositivo redistribuye el esfuerzo muscular: reduce el trabajo excesivo de los cuádriceps (35-40%) y activa ligeramente los isquiotibiales (~10%), un equilibrio que protege la estabilidad de la rodilla y descarga el ligamento.
- Prevención de la fatiga (y de nuevas lesiones): La gran mayoría de los accidentes de esquí ocurren al final de la jornada por agotamiento muscular. Al retrasar la fatiga de las piernas, se mantiene el control técnico, el equilibrio y la fuerza reactiva por más tiempo, aumentando la seguridad.
- No atrofia el músculo: A diferencia de una inmovilización, el Ski-Mojo exige movimiento activo continuado; el esquiador sigue ejercitando las piernas, pero dentro de un rango de esfuerzo más sostenible y protector.
- Compatibilidad con ortesis: Se puede utilizar de forma complementaria junto con rodilleras estabilizadoras tradicionales o prescripciones médicas.
En resumen: Ski-Mojo actúa como una «dirección asistida» para las piernas. Permite que los esquiadores veteranos o aquellos que han sufrido lesiones vuelvan a disfrutar de las pistas con confianza, mayor resistencia y, sobre todo, de forma segura y sin dolor.